miércoles, 19 de diciembre de 2007

El ocaso del mestizo. Un artículo de Antonio Zapata.


El siguiente es un interesante punto de vista sobre el retroceso histórico de una forma de concebir la unidad nacional peruana: el proyecto ideológico criollo hispano. El artículo siguiente postula el ocaso del mestizo como prototipo, como modelo normal, de ciudadano peruano.
El proyecto de nation building que se lleva a cabo en Perú, desde el período de la conquista, es el proyecto criollo hispano. Este proyecto busca la asimilación de los grupos etnico nacionales diferentes al modelo occidental "blanco", persigue convertir a todos los ciudanos peruanos, por la persuación o por la fuerza, en un solo grupo etnico nacional calcado de Occidente y de la "criollidad" de las clases dominantes limeñas. Con este fin se persiguen los idiomas peruanos autóctonos diferentes al castellano, se prohibe el derecho realmente existente en las comunidades campesinas y nativas, se prohiben las expresiones religiosas andinas, se busca la desposesión legal de las tierras de las comunidades indígenas y nativas, etc.
No se trata de que haya por fin fenecido este concepto racista criollo-hispano de construcción nacional en el Perú, sino que solamente estaría en su ocaso, en su atardecer.
Lo que las ciencias sociales, y por supuesto las ciencias jurídicas, tienen que comprender es que tienen ante sí un gran reto: hacer que el proyecto excluyente y racista criollo hispano entre por fin en su noche definitiva, que sea recluido en los museos junto con la rueca y la macana, para dar lugar a proyectos multiculturales democráticos de construcción nacional. Las ciencias sociales han fundamentado solidamente la teoria de una democracia y una ciudadanía multicultural, es a las ciencias jurídicas a las que les falta tomar esta fundamentación multicultural y traducirla en propuestas de cambios jurídicos (y legales). Es fundamental avanzar hacia un nuevo contrato social multicultural, hacia un neoconstitucionalismo multicultural.

Aqui va el artículo:


El ocaso del mestizo
Antonio Zapata.
La República. Miércoles, 19 de Diciembre 2007

Luego de la derrota en la Guerra del Pacífico, surgió la pregunta por la naturaleza y composición étnica del país. Cuando el invasor nos había tenido del cuello, los últimos en defender la bandera del Perú habían sido los indios. Su papel no podía ser ignorado. Comenzando el siglo XX, un escritor de origen aristócrata, José de la Riva Agüero, asumió el peso de lo indio en el país y clamó por acelerar el mestizaje. Según su parecer, el cuerpo y el músculo del Perú eran indios y el alma debía ser occidental. Así apareció el mestizo como ideal. A partir de entonces, se generó un debate entre indigenistas e hispanistas para definir las cuotas de cada componente en ese mestizo del futuro. Obviamente no faltaron extremistas que sostuvieron que el Perú sólo tenía una herencia y negando la otra quisieron que el país se asuma como completamente occidental o absolutamente indio. Eran épocas organicistas, las naciones eran analizadas como si fueran personas.

En ese entonces se pensaba que lo heterogéneo y diverso alimentaba la fragmentación del Perú. Primaba el concepto de que sólo lo homogéneo era armónico y capaz de desarrollo. En este discurso, la diversidad étnica y cultural del Perú impedía la integración. En contraposición, el mestizo resolvería la ausencia de unidad nacional. El mestizo sería la mezcla de todas las sangres. Avanzando el siglo XX, apareció el concepto del cholo. Prendió la idea de que había países, como México por ejemplo, donde todos eran cholos. Tanto los de arriba como los de abajo. Esos países transitaban por procesos de desarrollo que al Perú le costaba emprender, precisamente por no haber logrado crear una tradición propia producto de la aleación de las originarias. La ausencia del mestizo era el problema. No se volvía dominante y aún sobrevivían tanto una elite blanca y segregadora como una mayoría india, poco integrada al mercado y a la ciudadanía. No había fusión.

Durante los sesenta y setenta primó el análisis de clase y fueron desapareciendo los antiguos acercamientos basados en lo étnico. Pero igual continuaba la segregación social. Comenzando los ochenta, el país se sumergió en la guerra interna desatada por Sendero Luminoso. Ante el baño de sangre aparecieron nuevas evidencias. Ellas eran tan contundentes como habían sido las consecuencias de la Guerra del Pacífico. Durante los años de Sendero, la mayoría de víctimas eran pobladores de medios rurales, que vivían en la sierra, quechuahablantes y jóvenes. Eran los mismos que habían combatido en La Breña acompañando al Brujo de los Andes. Tanto tiempo buscando al mestizo y nuevamente eran los indios los protagonistas de los dramas nacionales. Desde el siglo XVI en adelante y no obstante la modernidad que ha acompañado al siglo XX, el indio es la carne de cañón de las guerras peruanas.
En ese momento llegó un nuevo planteamiento que valora la diversidad y pondera el camino pluriétnico. Empezamos a apreciar lo mismo que ayer nos parecía una gran dificultad: la heterogeneidad. Ahora, tanto la diversidad genética como la étnica y cultural son concebidas como grandes ventajas comparativas del país. Se ha abandonado al mestizo y apreciamos la conservación de las tradiciones distintas. Ya no se aspira a la fusión.

Este nuevo discurso soporta dos actitudes. Una democrática, pero otra profundamente racista. En efecto, la nueva perspectiva puede leerse como tolerancia frente a los demás y curiosidad para aprender entre todos. Pero, también puede significar cada uno en su sitio, nadie cruza fronteras y reina la marginación. Un balneario como Asia es perfectamente compatible con la idea postmoderna de la diversidad. Ellos allá y nosotros aquí. El Perú sigue siendo ancho y ajeno. En contraste, la vieja idea del mestizo directamente era democrática, aspiraba a un todo orgánico e integrado. Así, en nuestros días, el reto de la diversidad es elevado. Para que funcione un país sobre esta nueva base se requiere tanto tolerancia como interés mutuo. Porque se trata de construir una unidad, una nación peruana que abriéndose al futuro se libere de la opresiva tradición de segregación interna.

viernes, 16 de noviembre de 2007

¿Proteger o demoler? Arquitectura y resistencia cultural en San Jerónimo (Cusco-Perú)


San Jerónimo de Oma (o Poma) lo llamaron quienes decidieron ‘organizarlo’ obedeciendo quizá la primera gran política centralista de Estado contenida en Las Ordenanzas sobre las Reducciones de Indios de un por entonces virrey llamado Francisco de Toledo.

Aún cuando en los ayllus (las comunidades campesinas de entonces) se vivía bien y se habían alcanzado niveles de desarrollo humano que harían sonrojar por minimalistas a los planificadores del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), los pukakunka foráneos ordenaron irremediablemente destruirlos, dictaminando legalmente su fin mediante el agrupamiento forzoso –la reducción– de sus habitantes en pueblos similares a los ibéricos, ya que –como decía el mismo virrey Toledo en un memorial dirigido al rey de España en 1573– en los ayllus dispersos “los indios no podían ser catequizados, doctrinados [...], ni vivir en policía civil mientras estuvieran poblados como estaban en las punas, guaycos y quebradas y en los montes y cerros donde estaban repartidos y escondidos por huir del trato [...] y porque en ellos iban conservando la idolatría”. De esta manera, como distinguido pueblo de indios, habría nacido San Jerónimo a finales del siglo XVI, del feroz intento de acabar con la resistencia que los ayllus circundantes al Cusco presentaban ante la opresión y el intento de exterminio de la ocupante Corona Española.

Eminente, ilustre, insigne son palabras superiores, pero no encuentro otra manera de expresar el enorme trabajo que debió haber costado la resistencia y continuidad de los ayllus que conformaron San Jerónimo. Esta resistencia habría sido parte del camino de obstinación que señaló Chanan Quricoca, de la heroicidad de los Inkas de Vilcabamba, y la insurrección de Tupa Amaro. La continuidad de las hazañas de estos ayllus puede notarse, más allá del idioma y de ese lugar de la cultura que es el sentimiento de amor a lo que nos es propio, en las mismas casas del pueblo, en su arquitectura.

La disposición cuadrangular de las vías de este pueblo -afín a las vías que exceden la Judería Sevillana, el orden urbano cordobés o el diseño rectilíneo del Barri Gotic y el Eixample barcelonés- habría sido inspirado en lo más adelantado del esquema europeo de la época. Aunque también podría haber sido el repaso del diseño inventado y puesto en práctica, hace ya entones centenares de años, en las ciudades Wari como la tecnológicamente adelantada Pikillacta. Sea cual fuere esa inspiración, los albañiles que levantaron San Jerónimo lo hicieron sobre una fina idea de simétrica andina inspirada en la tremendamente desarrollada arquitectura Inka cusqueña.

Las agraciadas y armoniosas casas de adobe que se erigieron siguiendo esos proporcionados estándares Inkas, que sirvieron, resistiendo durante siglos, para abrigar la vida de los ayllus de San Jerónimo, deben, sin embargo, enfrentarse ahora a otros bisturís, espadas y nuevos extirpadores de idolatrías arquitectónicas. Al igual que el idioma quechua, el diseño indio de las nobles casas de San Jerónimo debe desafiar diariamente a quienes equivocadamente tratan de erradicarlo, para mudar en su lugar armatostes de inelegante factura, en la equivocada creencia de que poniendo cemento, hierro corrugado y ladrillo, de cualquier manera y sin respetar la armonía arquitectónica del entorno diseñado en medio de ese proceso de resistencia y continuidad, dan muestras de progreso y modernidad, cuando estas características tan positivas si se manejan adecuadamente, no tienen por qué estar peleadas con el buen gusto y el respeto al patrimonio cultural que debe conservase en cualquier pueblo distinguido, antiguo y de tradición añeja como es San Jerónimo, más aún cuando ha sido declarado oficialmente patrimonio cultural de la nación.

Le ha surgido un adversario muy grande a la arquitectura de aquel municipio. Se trata de una mezcla explosiva de crecimiento de población, auge de nuevas construcciones ‘modernas’, falta de planificación y el descuido del patrimonio cultural. San Jerónimo ha más que triplicado su población en los últimos treinta años. Varias decenas de miles de personas han decidido habitar en las nuevas urbanizaciones que se construyen sin ninguna planificación alrededor y a veces en el mismo pueblo, esto ha dado lugar al tráfico de terrenos, la necesidad de nuevos servicios, la explosión del transporte público, y otros males de la urbanización descontrolada.

La implantación del mercado mayorista de Vinocanchón, que ha desplazado a los productores locales aledaños y que amenaza con rebalsar convirtiendo sus alrededores en un foco de desorden insalubre, si es que no se gestiona adecuadamente, es una muestra de aquello. Otro ejemplo muy lamentable es la destrucción de bellos parajes naturales propios de la región en los cuales, muchas veces, habían vestigios –cuando no bellos muros y andenerías Inkas de la enorme infraestructura agraria con la que fue dotada la zona- que han sido miserablemente degradados o destruidos, como en la enorme edificación que se ha hecho sobre los antiquísimos andenes (de la zona noreste) de Pata-Pata desfigurando para siempre la armonía que existía en ese lugar.

Conozco los grandes esfuerzos y la importante inversión que hace el INC del Cusco para la preservación del patrimonio cultural, especialmente en recintos religiosos católicos y en el centro histórico; pero estos esfuerzos están descuidando –tal vez de manera no deliberada– la preservación del patrimonio arquitectónico laico de pueblos circundantes al Cusco. Esta desatención está dando lugar a que estén brotando, infecciosamente para las casas que conservan rasgos arquitectónicos de inspiración Inka, edificaciones que riñen con la conservación del patrimonio cultural de la nación inclusive en la plaza de armas de San Jerónimo. En la avenida principal -Pata Ñan- muchas bellas construcciones tradicionales han sido reemplazadas por vulgares gasolineras (como la casita que había en la esquina de Polibio Umpire) o por mediocres edificios de cemento –en lugar del noble adobe– con fachadas de ataúd que reemplazan balcones tradicionales o las ventanas, e improvisadas azoteas que imitan a las chabolas –o pueblos jóvenes- limeños en lugar de los distinguidos techos de tejas rojas andinos.

Existe el gran desafío de lograr la atención y mejorar la capacidad de las instituciones que tienen responsabilidad en el cuidado del patrimonio cultural, la planificación del territorio, y la preservación de la naturaleza. Municipalidad, INC, Gobierno Regional, INRENA, y otros organismos estatales tienen la obligación de planificar, gestionar el crecimiento demográfico, crear y manejar adecuadamente un plan de ordenación del espacio para determinar qué parcialidades pueden o no deben ser urbanizadas, de manera que no se rompa el equilibrio ecológico, que se preserve el patrimonio cultural, y que se den nuevas oportunidades para el desarrollo sostenible de los ciudadanos de los pueblos como San Jerónimo. Hace falta un plan que descentralice y coordine los esfuerzos de las instituciones del Estado y los conjugue con las necesidades de inversión económica de los empresarios que se dedican a la construcción.

Hay que reconocer el trabajo que han hecho los esforzados alcaldes de San Jerónimo -como Policarpo Ccorimanya y actualmente Adolfo Zuniga- bregando por conseguir presupuestos, vencer a la burocracia y la falta de cuadros profesionales. Una ayudita de las instituciones especializadas en preservación del patrimonio cultural y natural, y la promoción del turismo, no le vendría nada mal.

La experiencia ha enseñado que la destrucción del patrimonio degrada el entorno y perjudica los bolsillos de sus habitantes. En algún pueblo cercano se ha visto que, espoleados por la aparición indiscriminada de cantinas y negocios de mala muerte que han atraído el desorden y la fechoría, el precio de los inmuebles ha disminuido perjudicando gravemente la economía de sus propietarios. El daño que se hace al descuidar el patrimonio reviste más gravedad ahora que se anuncia que el turismo al Cusco puede alcanzar más del millón de visitantes este año.

¿No son los pueblos aledaños al Cusco un atractivo turístico, no pueden acaso beneficiarse sus pobladores, directamente, de los ingresos del turismo? Los runas, indios mestizos, llaqtataytas y señoras ciudadanos de San Jerónimo pueden y deben también disfrutar del caudal de riqueza que trae el turismo. Yo creo que sí es posible agrandar la oferta turística a poblaciones como San Jerónimo, en la medida que se preserven intactos los legados de esos delicados ayllurunakuna que los fundaron, organizaron, que resisten y continúan existiendo.

Bilbao, noviembre de 2007

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Nosotros los universitarios y la crisis de la Universidad




Escudo de la UNSAAC

Desde hace varios años, que pueden sumar más de un par de décadas, la Universidad en el Cusco esta en una crisis de la cual no acaba de salir. El cielo azul, que pretenden dibujar las autoridades y algún grupo universitario para salir de la crisis, no tarda en tornarse gris y oscuro por la realidad dominada por el malestar de los estamentos universitarios –docentes, estudiantes, y trabajadores- de falta de presupuesto, falta de infraestructura, falta de investigación, falta de libros actualizados, falta de docentes adecuados, falta de estudiantes motivados, falta de recursos de todo tipo.
En fin, nuestra Universidad tiene una crisis de carencia, escasez, de falta de muchas cosas, grandes y pequeñas, materiales y espirituales.
Y la crisis no es culpa solamente de las autoridades o de alguno u otro grupo. La crisis universitaria es culpa de todos: del orden económico mundial, del estado, y de nuestra propia Universidad.
El orden económico mundial sitúa a nuestro país en condiciones desventajosas. La política económica diseñada por los poderosos mundiales aplicada sin crítica en el Perú causa un flujo de dinero que se va a nuestros acreedores o a los mal-compradores de nuestros productos a precios bajísimos, dinero que podría servir para cubrir muchos servicios entre ellos las universidades.
El Estado en el Perú es poco democrático, casi siempre monopolizado por grupos que no ven más allá de sus intereses –socios peruanos de los poderosos mundiales-, o copado por los que no ven más allá de su ciudad, que creen que Lima es el Perú y que hay una sola o mejor manera de ser peruano: ser limeño, que impulsan el centralismo que es a los pueblos de nuestro país lo que es la injusticia del orden mundial al Perú. Esos grupos destinan el dinero que queda para el presupuesto a rubros que no tienen nada que ver con el desarrollo de los pueblos del Perú, como por ejemplo a comprar armas, o comprar algunos dueños de medios de comunicación, o a enriquecerse mediante la corrupción, etc.
Y así, esas causas externas de la crisis de nuestra Universidad son crueles, malvadas, malditas pero no eternas; son causas a las que siempre hemos mirado, aprendido y dado importancia, pero a las que casi nunca hemos podido enfrentar institucionalmente como Universidad.
¿Pero y qué de nosotros mismos –los universitarios cusqueños-?, ¿Qué de las causas internas de la crisis universitaria?, ¿Cómo nos hemos venido comportando ante la realidad de crisis de nuestra Universidad?, ¿Qué proyectos hemos trazado para salir de la crisis?.
Nosotros, los estudiantes, los profesores universitarios, los egresados, los trabajadores de la UNSAAC también tenemos parte de la responsabilidad de la crisis. Hemos creído que la responsabilidad de la crisis la tienen siempre los demás y solo los otros: el mundo, el Estado; o las autoridades, o los estudiantes, o los trabajadores cada uno por separado. No recuerdo un pasado cercano en el que toda la Universidad haya pensado en un futuro conjunto como institución; un futuro de prosperidad institucional en el que las tareas de la Universidad como formadora de profesionales de alto nivel, de investigación y propuesta para impulsar el progreso de nuestra región, de institución que guarde y defienda la ciencia, la cultura y el patrimonio del Cusco. Sí recuerdo un pasado en que el interés de algunos por encabezar las reclamaciones para hacer de la Universidad un espacio más de su ámbito de influencia empujaba a la UNSAAC a debatirse en graves contradicciones internas que agravaban su crisis; o lo que es peor, recuerdo un pasado en el que muchos no hacían nada de nada por salvar de la crisis a nuestra Universidad.
Debido a muchos factores complejos los universitarios no hemos visto más allá de nuestros intereses de estamento y de grupo. Los docentes por su lado con sus reclamaciones salariales que les corresponden por ley, sus problemas de gremio e intereses como grupo mayoritario en el gobierno universitario; los trabajadores con sus demandas justas de mejora laboral; los estudiantes consumiendo su juventud en aprender sin criticar, dividirse en grupos políticos irreconciliables, o desgarrándose por administrar el escaso alquiler de algún local gremial, o haciendo lo que sea para dedicarse a la difícil tarea de ser joven en el Cusco y en el Perú.
La Universidad como institución, de esta manera olvidada por sus propios integrantes, va avanzando por el camino que le empuje su inercia, deslizándose en una crisis que la deja bien lejos de cumplir con sus objetivos principales, presa fácil a ser mal manejada por aquellos que la han mal manejado con perversa intención, cuando no despojado abiertamente.
No existe en la Universidad un proyecto a futuro, o si lo hay está solo en el papel. Los universitarios cusqueños no tenemos un sueño, un deseo, una fe -que este en cada uno de los miembros de la Universidad- de lo que queremos para la UNSAAC. No nos hemos puesto de acuerdo ni convencido entre nosotros de lo que queremos como Universidad, ni de hacia dónde vamos, ni para qué y a quién queremos servir, ni cómo y con qué recursos lo vamos a hacer.
Los integrantes de la UNSAAC de estos tiempos no hemos llegado a constituirnos –fundarnos- como Universidad. Esa es la llave que nos falta abrir para traspasar la puerta de la modernidad, para hacer frente a las situaciones adversas a las que se enfrenta la Universidad como Institución y que le impiden cumplir con sus objetivos más básicos. Nos falta dialogo y acuerdo, nos falta, en fin, llevar las lecciones de la democracia a nuestra Universidad.
Todos los integrantes de la UNSAAC tenemos una oportunidad valiosa en estos momentos en los que se intenta construir un país democrático, debemos aprovecharla y empezar a conversar, dialogar, a ponernos de acuerdo sobre qué Universidad queremos ser dentro de unos años. Las autoridades universitarias deben favorecer el dialogo, llegar a comprender que la Universidad la formamos todos y deben crear instituciones dentro de la propia UNSAAC para un dialogo permanente y la elaboración de un proyecto de desarrollo universitario que englobe y respete los aportes y los intereses de todos los estamentos, los estudiantes tienen que democratizar sus gremios y abrir las puertas de la representación a todos sus miembros para que presenten sus ideas, los trabajadores y docentes elevar el sindicalismo hasta la propuesta de salidas para la crisis universitaria.
La UNSAAC es una de las Universidades más antiguas e importantes en el Perú, muchas Universidades en el mundo envidiarían nuestra tradición, nuestra antigüedad y nuestra ubicación en un lugar sagrado como el Cusco; es nuestra responsabilidad ser consecuentes con la magnitud de la UNSAAC y no desperdiciar esta oportunidad.
Bien haríamos todos los universitarios en convocarnos a una gran reunión de dialogo para lanzar la refundación de la UNSAAC, a más de 100 años del movimiento universitario de 1909, y llevarla a ocupar el lugar que le corresponde en el ámbito universitario mundial, ya que nuestro país, el Cusco y nuestra Universidad se lo merecen. ¿O creen Uds. –señores universitarios- que no podemos ser una de las más prestigiosas Universidades del Mundo, o no se creen Uds. capaces de construirla?
Pavel Valer Bellota.
Barcelona, 10 de Julio de 2002
(Publicado en El Diario del Cusco el día 25 de Julio de 2002. Ed. Internet)

martes, 13 de noviembre de 2007

Algunas Publicaciones de Pável H. Valer Bellota





“La justicia global y las nuevas formas de ejercicio de la abogacía". El Antoniano. Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco; Tomo 24 – N° 126, Junio de 2014; pp. 133-140. ISSN 2223–3067 (Ed. Impresa), ISSN 2223–8662 (Ed. On line)
http://www.unsaac.edu.pe/investigacion/publicaciones/126/Antoniano126.pdf

“Hatun yachaq Arguedasninhis amachaqekunawan". El Antoniano. Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco; Tomo 24 – N° 125, Marzo de 2014; pp. 137-150. ISSN 2223–3067 (Ed. Impresa), ISSN 2223–8662 (Ed. On line).
http://www.unsaac.edu.pe/investigacion/publicaciones/125/Antoniano125.pdf

“Tupac Amaru II y el derecho constitucional: los orígenes del discurso oficial sobre la multiculturalidad”; Riqch’ariy Revista de Ciencias Sociales; Cuadernos de Investigación Universitaria; serie Historia, Cultura y Sociedad Nº 1; UNSAAC, Cusco 2012, Págs. 119-130. ISBN 978-612-45446-3-7
http://www.unsaac.edu.pe/vrin/cuaderno.php

“Hacia un descubrimiento decolonizador. Sobre Derecho, sociedad multicultural y pueblos indígenas en Perú”. El Antoniano. Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco; Tomo 21 – N° 119 – 3° trimestre 2011; pp. 73-83. ISSN 2223–3067 (Ed. Impresa), ISSN 2223–8662 (Ed. On line). http://www.unsaac.edu.pe/investigacion/publicaciones/119/Antoniano119.pdf

“Movimiento social e indigenismo político aymara. Descentralización y proyecto de Estado multinacional”. En Revista Argumentos, año 5, n° 5. Noviembre 2011. ISSN 2076-7722
http://revistargumentos.org.pe/movimiento_social_e_indigenismo_politico_aymara.html

“El modelo político de la multiculturalidad y el Derecho Constitucional en Perú”; en Letamendía F., Morata F., Paredes O., Condori E., Alanoca V.; Pueblos y fronteras en los Pirineos y el Altiplano andino; Ed. Fundamentos, España 2011. Págs. 297-315.
http://www.cervantes.com/libro/9788424512415/pueblos-y-fronteras-en-los-pirineos-y-el-altiplano-andino/

"Sociedade multicultural e tendências do Direito Constitucional no Peru". En Cultura e Identidade em Tempo de Transformação - Reflexões a Partir da Teoria do Direito e da Sociologia; Noguera Fernandez, Albert y Shwarts, Germano; Edit. Jurua, Brasil 2011. Isbn 978853623480-9.
http://www.jurua.com.br/shop_item.asp?id=22348

“Mecanismos constitucionales de manejo de las diferencias culturales y descentralización política: asimilacionismo y pluralismo”. Yachaq Revista de Derecho. Centro de Investigación de Estudiantes de Derecho (CIED), Facultad de Derecho y Cs. Ps. Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco. Nro. 6, 2010. pp. 212-224.

"Etnografía constitucional del Perú: Sociedad multicultural y tendencias del derecho constitucional", Critica Jurídica, Revista Latinoamericana de Política,  Filosofía y Derecho. Nro. 27, 2009, Págs. 203-229. ISSN: 0188-3968

"Los estudios sobre Derecho multiculturalidad y pueblos indígenas en Perú. Un análisis postcolonial". Sortuz. Oñati Journal of Emergent Socio Legal Studies, Vol. 2, Issue 1, 2008. pp. 93-109
http://www.sortuz.org/revista/images/pdfs3/4%20pavel.pdf

"El regreso de las culturas en América Latina. El nuevo espacio de la cultura, desafío indígena a los partidos y movimientos democráticos (del Perú)". En: Reflexión Política, Año 10 Nº 19 junio de 2008, pp. 96- 105; Universidad Autónoma de Bucaramanga, Colombia.
http://revistas.unab.edu.co/index.php?journal=reflexion&page=article&op=view&path%5B%5D=541&path%5B%5D=522

"Etnografía constitucional del Perú: sociedad multicultural y tendencias del Derecho Constitucional". En Belloso Martín, N. / Julios-Campuzano, A. (coord.) Título: ¿Hacia un paradigma cosmopolita del derecho?. Pluralismo jurídico, ciudadanía y resolución de conflictos. Instituto Internacional de Sociología Jurídica de Oñati. Edit. Dykinson, 2008.
http://www.dykinson.com/book--Hacia_un_paradigma_cosmopolita_del_derecho._Pluralismo_juridico,_ciudadania_y_resolucion_de_confl...--25457....1.html

"Interculturalismo, entre liberalismo y comunitarismo". Reseña al libro de Ramon Soriano. En Reflexión Política, Año 8 Nro. 15. Universidad Autonoma de Bucaramanga, Junio de 2006.
http://editorial.unab.edu.co/revistas/reflexion/pdfs/ana_815_1_c.pdf?a=0

Un Runa en el metro de Barcelona; en Nos+Otros, revista de ideas y propuestas para la acción política; Dic. 2005.
http://www.nosotrosperu.net/edi/n7/10.htm

"Perú : discriminación, guerra interna y violencia de género" / En: América Latina en Movimiento vol.28 Nº 380. -- Quito : Agencia Latinoamericana de Información, ALAI, ene. 2004.
http://www.gloobal.net/iepala/gloobal/fichas/ficha.php?entidad=Textos&id=170&opcion=documento#ficha_gloobal

"Courts, Justice and Efficiency, A socio-legal Study of Economic Rationality in Adjudication "[Tribunales, Justicia y Eficiencia, Un Estudio Socio-Legal sobre la Racionalidad Económica en el Juzgamiento] Reseña Bibliográfica al libro de Fix-Fierro, Héctor; Hart Publishing; U.S.A, 2003. En: CAUCES, FACULTAD DE DERECHO, UNAM, MEXICO, AÑO III, NÚM.11, JULIO-SEPTIEMBRE DE 2004.
http://v880.derecho.unam.mx/web2/modules.php?name=red

Bolivia: "Bajo el manto de la democracia se incuba la dictadura"; en Nou Cicle, Oct. 2003.
http://www.noucicle.org/arxiu3/bellota.html